Cuando una persona es detenida en España, tiene una serie de derechos fundamentales garantizados por la Constitución Española y otras leyes. Algunos de estos derechos incluyen:
- Derecho a ser informado de los motivos de la detención: La persona detenida tiene derecho a ser informada de por qué está siendo detenida y de los cargos en su contra.
- Derecho a la asistencia letrada: La persona detenida tiene derecho a contar con la asistencia de un abogado desde el momento de su detención. Si no puede pagar un abogado, se le asignará uno de oficio.
- Derecho a no declarar contra sí misma: La persona detenida tiene derecho a guardar silencio y no está obligada a declarar en su contra.
- Derecho a la comunicación: La persona detenida tiene derecho a comunicar su detención a un familiar o persona de confianza, así como a hablar por teléfono con su abogado.
- Derecho a un intérprete: Si la persona detenida no comprende o no habla el idioma español, tiene derecho a un intérprete durante los procedimientos legales.
- Derecho a un juicio justo: La persona detenida tiene derecho a ser juzgada en un plazo razonable y por un tribunal imparcial.
- Derecho a la presunción de inocencia: La persona detenida se considera inocente hasta que se demuestre su culpabilidad en un tribunal de justicia.
Es importante tener en cuenta que estos derechos están destinados a proteger a las personas detenidas y garantizar un proceso legal justo y equitativo.
