El Tribunal Constitucional es una institución judicial que existe en varios países, y su función principal es interpretar y garantizar la constitución del país. Su objetivo es velar por la supremacía de la Constitución y asegurar que todas las leyes y acciones gubernamentales estén en conformidad con la misma.
Las principales funciones de un Tribunal Constitucional suelen incluir:
- Resolución de conflictos de constitucionalidad: El tribunal decide si las leyes, actos del gobierno o acciones de otros poderes del Estado son conformes o contrarias a la Constitución.
- Protección de los derechos fundamentales: Asegura que los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos estén protegidos y que ninguna ley o acción gubernamental los viole.
- Control de constitucionalidad: Puede revisar y declarar la inconstitucionalidad de leyes, reglamentos o actos gubernamentales que violen la Constitución.
- Defensa de la Constitución: El tribunal actúa como guardián de la Constitución y su autoridad es crucial para mantener el equilibrio de poderes en un Estado de derecho.
La estructura y el funcionamiento de los Tribunales Constitucionales pueden variar de un país a otro, pero su propósito central es garantizar que la Constitución sea respetada y que se protejan los derechos y las libertades de los ciudadanos.
