En un primer momento, el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) de la Seguridad Social consideró que las lesiones que padecía no alcanzaban un grado suficiente que disminuyera su capacidad laboral, por lo que la pensión fue denegada
Un vigilante de seguridad de 49 años ha logrado mantener una pensión de incapacidad permanente total de 785,40 euros mensuales después de que la Seguridad Social tratara de impedirle el reconocimiento del grado. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña considera que la pérdida casi total de visión en su ojo derecho, sumada a un trastorno adaptativo y a un alcoholismo con clara pérdida de autocontrol, le impiden desempeñar las funciones esenciales de su profesión, que exigen una agudeza visual y una atención fuera de su alcance.

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